Mujeres empresarias claman por un pacto por la equidad en este 2026
Por: Redacción Especial
SANTO DOMINGO. La economía dominicana llega al cierre de 2025 exhibiendo una musculatura envidiable frente a una región convulsa. Sin embargo, detrás de las cifras macroeconómicas de resiliencia se esconden grietas estructurales que el sector empresarial femenino no está dispuesto a ignorar. En un entorno de claroscuros, la Federación de Mujeres Empresarias Dominico Internacional (FEM) ha levantado la voz para exigir que el crecimiento deje de ser una estadística y se convierta en bienestar tangible.
El laberinto de la estabilidad
Para Rossy Escotto, presidenta de la FEM, el diagnóstico es claro: la resiliencia no es inmunidad. El país navega entre el éxito del PIB y el lastre de un déficit fiscal crónico y un endeudamiento público que limita el margen de maniobra.
"La estabilidad económica no es un fin en sí mismo, sino el resultado de la institucionalidad, la transparencia y una gestión responsable de cada peso público", afirma Escotto con determinación.
La propuesta de la FEM no es superficial. Exigen un arreglo fiscal integral que no solo recaude, sino que sanee la calidad del gasto. Para las empresarias, la transparencia no es una opción técnica, es el único camino para sostener la confianza del inversor.
La deuda pendiente: Informalidad y género
A pesar del brillo de los rascacielos y los complejos turísticos, el motor de la economía —las micro y pequeñas empresas— sigue operando, en gran medida, desde las sombras de la informalidad. Escotto subraya que el crecimiento actual es excluyente:
Transformación Productiva: Urgen políticas que doten de tecnología y asistencia técnica a la base empresarial.
Brecha de Género: El empresariado femenino enfrenta barreras críticas en el acceso a financiamiento competitivo.
Código de Trabajo: La reforma a la Ley 169-92, estancada en la Cámara de Diputados, se perfila como la "bala de plata" para modernizar las relaciones laborales y fomentar la formalización sin sacrificar la competitividad.
Remesas: ¿Alivio o espejismo?
El análisis de la FEM pone el dedo sobre una llaga social: la dependencia de las remesas. Si bien estas divisas son el oxígeno de millones de hogares, Escotto advierte que no pueden ser la política social por defecto. El reto para el Estado es transformar ese flujo de nostalgia en inversión productiva y emprendimiento local, evitando que la diáspora sea la única vía de escape a la pobreza.
Perspectivas 2026: Entre la cautela y la esperanza
El horizonte de 2026 se vislumbra complejo, marcado por tensiones geopolíticas y una desaceleración global que no da tregua. No obstante, la FEM identifica ventanas de oportunidad:
Flexibilidad Monetaria: Una posible reducción en las tasas de interés que oxigene el crédito.
Sector Construcción: Un repunte esperado que dinamice el empleo.
Inversión Pública: Siempre que sea eficiente y enfocada en infraestructura crítica.
El veredicto es sencillo: República Dominicana tiene los números, pero le falta la estructura. Para la FEM, el futuro no se construye esperando que la marea suba, sino asegurándose de que todas las embarcaciones, especialmente las más pequeñas, tengan la fuerza para navegar. Extraído de Hoy Digital.
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